"Muerte en la rúa Augusta" de Tedi López Mills


Es un poema narrativo que ganó el Premio Javier Villarutia 2009, y bien, a pesar de ser un poema narrativo, en ocasiones, parece ser que la autora escribe prosa, pero cuando se leen algunos versos, la belleza de la palabra nos hace pasar por los paisajes más delirantes en los que se desarrolla la historia de Gordon, el personaje principal.
La contraportada dice:

Luego de ser jubilado por su comportamiento inestable, el señor Gordon experimenta el desdoblamiento de su espíritu en un edén artificial, californiano. A la sombra de un árbol de mil hojas, casi al borde de una alberca, Gordon transcribe sus pensamientos, recuerdos y preguntas mientras intenta sortear el acoso de su esposa o su mejor amigo, y dialoga con una voz interior decidida a acabar con su cordura.
"Muerte en la rúa Augusta" es el diario de un personaje que se canibaliza a sí mismo. En este poema narrativo, Tedi López Mills ahonda magistralmente en la máquina de la conciencia para exhibir sin recato donde reside ese fino hilo que nos mantiene atados al mundo.

Gracias a este libro, me puse a pensar en la locura, y me recuerda un poco a lo que pasa con el personaje de "La Ventana Secreta", de Stephen King, y me hace preguntarme: ¿Cómo es que uno sabe que esta loco?
El libro fue publicado por Editorial Almadía, y contiene 152 páginas.

"Navidad en Las Montañas" de Ignacio Manuel Altamirano

Esta novela corta fue escrita en 1871 por Ignacio Manuel Altamirano quien, además de ser escritor, también fue periodista, maestro y político que apoyaba el liberalismo y tomó parte en la Revolución de Ayutla, en el México de aquel tiempo.
Ahora, la novela es muy buena, aunque dependiendo del tipo de lector que seas, podrías llegar a pensar que el libro es aburrido, pues, además de que es una historia sencilla y muestra el amorío entre dos personas de un pueblo, también refleja la visión política y filosófica de Altamirano, además de su percepción de la religión; tambipen logra describir las costumbres y tradiciones de los pueblos mexicanos que había en aquella época.
Como dije, puede parecer aburrido para algunos lectores, incluso a mí me pareció cuando comenzé a leerla, pues en ocasiones parecía desviarse de la narrativa hacia una especie de ensayo sobre política, filosofía y religión - sobre todo religión -, pero el estilo de escritura y el bello lenguaje que caracteriza esta obra, hace que los defectos que pudiera tener al desviarse a otros temas, se desvanezcan para darnos unos momentos de fantasía y regocijo que caracterizan esa época de la Navidad.
Trata sobre un soldado que, viajando en las montañas, asiste a una fiesta navideña que se lleva acabo en un pueblo, y ahí descubre las tradiciones y costumbres que los caracterizan. Como pueden ver, es un argumento muy sencillo, pero la estrategia narrativa es esquisita.
Altamirano es también autor de "Clemencia" y "El Zarco", la cual es considerada una joya de la literatura mexicana.
La edición que leí es una editada por el Grupo Editorial Tomo, y contiene unas 99 (muy corta a decir verdad).

"El Palacio de la Noche Eterna" de José María Latorré


Tal vez en mi país haya varias personas que conozca que quizá ya leyeron éste libro, y lo digo porque ésta novela me la prestó el hermano de un amigo de mi hermano que curiosamente va en la misma escuela que yo, y él leyó la novela por una asignatura que alguna vez llevamos ambos. En un principio, cuando me puse a hojear el libro dije: "¡Vaya!, veamos que tal está, parece bueno", y después me decidí a leerlo.
Y así terminé de leer las primeras treinta-y-tantas páginas cuando el hermano del amigo de mi hermano me preguntó: "¿Sí te está gustando ese libro", a lo que le contesté afirmativamente, pues me estaba pareciendo bueno, sobre todo en estilo; investigué al autor y me encontré con que también es crítico de cine y de literatura, y pensé: "Pues con razón tiene buen estilo narrativo".
Iba pasando la mitad del libro cuando comenzó a aburrirme, pues el autor estaba metiendo mucho preámbulo, y me pareció que estaba metiendo muchas páginas innecesarias, pues el argumento es bueno, pero la historia pudo haber dado para más y mejores páginas si el argumento hubiera estado en manos de Stephen King o Dan Simmons, pero no hay nadie como esos dos escritores, y dudo que lo haya en los próximos treinta años.
Como les iba diciendo, el libro se iba tornando aburrido, y una vez que se llega al clímax y casi al final de la historia, me quedé con una idea que parecía ser: "Que pendejada". Bueno, tal vez soy muy duro, pero casi casi esa fue mi idea.
Sin más ni menos, no recomiendo este libro, aunque tal vez podría ser una buena novela para niños de entre diez y trece años, no se si ellos se aburrirían, pero recuerden que ésta es una opinión exclusiva de mi persona. El libro contiene 232 páginas - muchas de las cuales me parecen innecesarias -. Hasta pronto.

"El Policía de la Biblioteca" de Stephen King

Esta novela está incluida en el libro "Las Cuatro Después de la Media Noche", el cual ya les había contado que lo adquirí hace tiempo; bueno, no tanto tiempo, solo unos dos meses.

Esta novela trata como dice el título, sobre un supuesto policía que trabaja en una biblioteca; lo que hace en la "vida real" es cobrar la multa a quienes se atrasen en sus devoluciónes a la biblioteca; pero en esta historia, un policía de biblioteca es alguien que se alimenta de los miedos de las personas. Este policía en realidad es una criatura extraña, podría ser un ser e otro planeta, o simplemente algo sobrenatural, pero por lo que se lee en el texto yo opto por la primera posibilidad.

El personaje principal de la historia es un contratista que va a la biblioteca para conseguir unos libros para mejorar un discurso que esta punto de presentar. Supuestamente no devuelve los libros y el policia va por el; en realidad la criatura necesita un cuerpo humano para sobrevivir, y elige el cuerpo del protegonista para apoderarse de él, la biblioteca es solamente una manera de llegar a las personas.

Tal vez les parezca una historia que no da miedo (yo también pensé lo mismo), pero una vez que lo leen, la trama los mantiene pegados a las letras; y tal como en una película, la mejor parte llega al final de la historia. Pronto pondré aquí la siguiente novela que conforma este doblete de historias que nos trae el gran Stephen King.

"Frases Habituales(1): '¿De donde saca usted sus ideas?'" de Alberto Chimal

Navegando por la red, me encontre con el blog de Alberto Chimal, un muy buen escritor mexicano, y me parecio interesante un artículo que escribió ahí mismo:

Se dice que los escritores escuchan con frecuencia esa pregunta. Es verdad que sucede, aunque quizá no tanto como podría parecer.
Lo curioso es que, a la hora de ponerse a trabajar, el escritor no necesariamente se plantea la cuestión de “buscar” una idea para poder comenzar a escribir; de hecho es muy probable que la idea, el germen de lo que quiere hace, ya esté allí: que ya tenga la intención de comenzar y algo de lo que asirse. He aquí otra frase hecha, pero verdadera: las ideas están por todas partes y lo más inesperado, lo más trivial, puede inspirar un proyecto de escritura que se emprenda con entusiasmo y se concluya satisfactoriamente.
Hay que considerar que “idea” no significa necesariamente “resumen de una historia” ni mucho menos storyline (que es el término que se emplea en el guionismo, y que implica además la intención de resumir clara y sucintamente para hacer que el proyecto se entienda y, de hecho, que el productor se interese en financiarlo). Hay textos que no pueden plantearse como historias, desde luego, pero incluso los que sí son historias pueden, a veces, empezar a crearse sin conocer del todo cuál va a ser su planteamiento, desarrollo y desenlace. Una imagen, unas pocas palabras, un episodio aislado o un vistazo del carácter o el aspecto de un personaje pueden llegar antes que un resumen. Julio Cortázar, por dar un solo ejemplo, comenzó a escribir Rayuela por la mitad, en el capítulo 41, que en el texto terminado queda en la segunda parte, después de muchas aventuras y desventuras de sus personajes. Si se lee con cuidado ese capítulo se verá que no contiene referencias directas a ninguno de los anteriores: el libro creció hacia atrás y hacia adelante (y, dirían sus lectores más fervorosos, en varias otras direcciones).
Más aún, el germen de un texto puede ser no sólo diminuto sino secreto: puede no aparecer en absoluto en el texto terminado. Según, su autor, Vladimir Nabokov, la novela Lolita tuvo el siguiente origen (que él recuerda en su epílogo “Sobre un libro titulado Lolita“, que aparece en la mayoría de las ediciones desde los años sesenta):

"El primer estremecimiento de Lolita me atravesó a fines de 1939 o principios de 1940, en París (…) impulsado de alguna manera por una nota periodística acerca de un mono en el Jardin des Plantes, que, después de meses de coacción por parte de un científico, hizo el primer dibujo de carboncillo hecho jamás por un animal: este dibujo muestra las barras de la jaula de la pobre criatura."

De acuerdo con Michael Juliar, estudioso de la obra de Nabokov, éste podría estar recordando mal unas fotografías tomadas por un chimpancé, que él podría haber visto en un ejemplar de la añeja revista Life. En todo caso, el resultado es el mismo: la imagen (la idea) del prisionero que mira desde el interior de la jaula inspiró a Nabokov, como se sabe, el punto de vista del pederasta Humbert Humbert, el verdadero protagonista de la novela, quien cuenta su historia preso y esperando la muerte.

Las ideas que impulsan a escribir están por todas partes: esto quiere decir que cualquier cosa puede ser un punto de partida, y de hecho que la idea puede llegar sin que se le esté buscando y hasta sin que se le desee. Lo importante, por supuesto, no es la idea en sí sino lo que se hace con ella. Cuando sólo somos lectores podemos ilusionarnos con la idea de la inspiración súbita y perfecta que no requiere trabajo, que viene milagrosa y perfectamente formada, pero al querer escribir es necesario admitir que esto no es así: que se requiere trabajo, y mucho.

Alberto Chimal es un escritor nacido en México en el año de 1970, su obra puede ser considerada dentro de la literatura fantástica o del realismo mágico, aunque su primera y única novela, "Los Esclavos", publicada en 2009, es de un tema realista.